Mejor (cuasi) imposible

Y llegó el Viernes de Dolores y subimos a la Carrodilla y, tal y como habíamos anunciado, cantamos en la misa.

Los pronósticos de Maldonado y AEMET, cosa rara, no se cumplieron. No llovió. Estadilla en pleno en la Carrodilla. Tiempo estupendo. Sardinas a la brasa y pan tostado.  El tenderete de los Amigos de la Carrodilla en el porche. Las judías con  bacalao, como siempre, exquisitas.  Las cuadrillas en sus sitios habituales. Grandes comidas (¿hay un día en el año que se coma más?). Los críos en la era jugando. La gente alargando las sobremesas. Paseos, visitas a otras cuadrillas… Vamos, el día de la Carrodilla.

Gustaron nuestros cantos en la misa. El Good news, que casi siempre cantábamos al final, esta vez lo hicimos al principio de la celebración eucarística. Después vinieron otros cantos habituales de nuestro repertorio: Ave María de Domínguez, Sanctus de Schubert, el canon Dona nobis pacem… Y los solos de Marta (Aleluya de L. Cohen) e Ignacio (Pange lingua, de Mocedades). Estas fueron las novedades, era la primera vez que las cantábamos en público en Estadilla. ¡Bien! ¡Cómo gustaron! Hasta el punto que tras el Pangue lingua, la gente rompió el protocolo y aplaudió. A algunos vimos muy emocionados, incluso lloraron.

Eso nos alegra y nos anima a seguir trabajando para ir mejorando poco a poco, para disfrutar y hacer disfrutar.

Tenemos una cita próxima: las fiestas de abril, el día de la Virgen, volvemos a cantar en la misa. Exactamente el domingo 27 de abril.

Prometemos “fe bondá” el sábado noche para estar “a tope” y darlo todo esa mañana festiva. ¡Os esperamos!